Sobre mí
Cuando terminé la carrera de Psicopedagogía, descubrí que lo que más me interesaba no era involucrarme cuando los problemas ya estaban instalados, sino acompañar a las familias desde el comienzo, en una etapa en la que una orientación oportuna puede hacer una gran diferencia.
Y lo fui descubriendo metiéndome en diferentes ámbitos, probando, supervisando consultas, haciendo cursos, entendiendo que tanto el sistema de salud como el educativo en general no acompañan, y que eso era lo que más hacía falta.
Fue entonces cuando conocí la puericultura. Primero, de la mano de mi maternidad, que me atravesó y me dejó muy en claro que los libros quedan lejos de lo que significa prepararse o anticipar una experiencia así. Eso fue definitivo para intentar que otras personas cuenten con herramientas para ejercer su derecho, en caso de que la lactancia sea su deseo.
Empecé atraída por la lactancia porque, como muchas personas, valoraba sus beneficios, pero muy pronto entendí que rara vez era el único motivo de consulta. Detrás de una mamá que siente dolor al amamantar, de un bebé que no aumenta de peso o de una familia agotada por el sueño, casi siempre hay una historia más amplia que puede cambiar cuando es escuchada.
Por eso, mi manera de trabajar nunca estuvo centrada solamente en la lactancia. La puericultura me permitió integrar todo lo que había aprendido sobre desarrollo infantil, aprendizaje y vínculos con una práctica profundamente cercana a las familias, entendiendo que en la primera infancia hay una enorme oportunidad para hacer prevención.
Con los años fui sumando experiencia en hospitales, atención domiciliaria, formación de puericultoras tanto como docente como en la dirección de la formación, coordinación de equipos, docencia y divulgación. Cada uno de esos espacios enriqueció mi forma de mirar, pero también confirmó una convicción: no existen recetas universales.
Cada familia tiene su estilo, sus recursos, sus tiempos y sus desafíos. Mi trabajo consiste en comprender ese contexto, aportar información basada en evidencia, ofrecer herramientas concretas y singulares, y acompañar decisiones que sean posibles para ese momento.
Sigo formándome porque la puericultura evoluciona permanentemente y creo que quienes acompañamos a las familias tenemos la responsabilidad de mantenernos actualizados. Pero también porque, después de tantos años de trabajo, sigo aprendiendo y me entusiasma cada consulta.
La lactancia es la excusa, pero lo más valioso es la puerta que se abre cuando una persona deviene madre y comienza a transitar una experiencia que la transforma. Estoy convencida de que la puericultura tiene la potencia para cambiar el mundo.
Testimonio
A veces las palabras de otra mamá dicen lo que ningún texto puede resumir.
Cómo trabajo
Las consultas son presenciales y se realizan a domicilio en CABA. También me acerco a algunas zonas cercanas de GBA.
La visita no tiene una duración prefijada. Necesito tiempo para conocer a la persona, al bebé, a la familia y entender qué está pasando en su contexto cotidiano. Por eso, además de escuchar el motivo de consulta, observo, pregunto, evalúo y conversamos sobre las distintas posibilidades.
Integro los aspectos físicos y funcionales con lo emocional y vincular, porque lo que sucede con la lactancia, la alimentación, el descanso o el puerperio no ocurre de manera aislada, sino dentro de una familia y de una historia particular. Cuando el caso lo requiere, trabajo en articulación con pediatras y otros profesionales.
No trabajo desde recetas ni desde una única manera de hacer las cosas. Las sugerencias que hago se construyen a partir de lo que encuentro en cada consulta, de la evidencia disponible y, fundamentalmente, de las posibilidades reales de esa persona y su familia.
Voy a domicilio en CABA y algunas zonas de GBA. La consulta sucede en el espacio cotidiano de la familia.
Después de la visita, mantengo seguimiento por WhatsApp para que no te sientas sola.
Motivos para consultar
A veces hay una dificultad concreta. Otras veces simplemente algo no está funcionando como esperabas y necesitás entender qué está pasando. También vale cuando querés prepararte para algo. Estos son algunos motivos:
Esta lista no es un menú cerrado. Cada consulta parte de una situación particular y la pensamos juntos.
Trabajo con organizaciones
Las demandas de cuidado también forman parte de la vida laboral. Trabajo con organizaciones que buscan acompañar mejor a sus equipos durante el embarazo, el puerperio, la lactancia y el regreso al trabajo.
Las propuestas se diseñan a partir de las necesidades de cada organización. No son programas cerrados: el punto de partida es conocer la organización, escuchar a sus equipos y entender dónde están los desafíos.
Si querés conversar sobre una propuesta para tu organización, escribime.
Miradas
Un espacio para compartir ideas, preguntas y algunas de las cosas que voy aprendiendo y pensando a partir del trabajo con familias.
Todos en cuero. Conversación sobre lactancia y crianza.
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Si querés hacer una consulta o conocer más sobre mi forma de trabajo, podés escribirme.